
Estoy convencido de que no habrá apagón cultural en Villa Clara; estoy dispuesto a morir en la trinchera si es necesario, y El Mejunje saldrá a las calles para llevar su arte a las comunidades aun en las peores condiciones, afirmó este jueves Ramón Silverio, director del centro cultural, en conferencia de prensa donde anunció el comienzo de la cruzada cultural Teresita Fernández.
La convocatoria consiste en llevar las diferentes manifestaciones artísticas a las comunidades en medio del recrudecimiento del bloqueo; se enfrenta además a las medidas inhumanas impuestas por la administración norteamericana, reafirmando la voluntad de sostener la vida cultural en cualquier circunstancia.
La convocatoria está abierta a artistas y ciudadanos con posibilidades de contribuir, ya sea ofreciendo su tiempo para brindar arte, transporte, agua o alimentos; también invita a quienes se encuentran en el exterior a sumarse con su aporte solidario.

Con énfasis en la patria como horizonte común y en la defensa explícita del compromiso cívico; la estrategia se apoya en alianzas con artistas, trabajadores de apoyo y vecinos, e incorpora aportes materiales de colaboradores dentro y fuera del país, según explicó Ramón Silverio.
Las contribuciones económicas, cuando existan, se destinarán a la compra directa de recursos necesarios para la ejecución de las actividades comunitarias; sin fines de lucro ni enriquecimiento institucional, y con la debida transparencia en su gestión.
En ese sentido, el directivo explicó que el proyecto no prevé un escenario fijo ni centralizado; se organizarán presentaciones itinerantes y trabajo directo en espacios comunitarios, subrayando que la programación saldrá a las calles como parte de una estrategia de acercamiento cultural que busca llevar el arte donde más se necesita.
Silverio informó que la cruzada cultural Teresita Fernández rinde homenaje a la trovadora santaclareña, figura referencial de la cubanía y de la creación para niños y adultos; además, destacó que su vida estuvo dedicada al trabajo social y comunitario, lo que refuerza el sentido de la iniciativa.
El también maestro de juventudes destacó que todas las incorporaciones tendrán carácter voluntario; no se prevén listas cerradas ni compromisos formales de asistencia, y la organización privilegia la participación por convicción junto con la corresponsabilidad en cada acción.

La etapa actual demanda valentía y coherencia, insistió Silverio y al mismo tiempo reafirmó la disposición de sostener la labor cultural en la trinchera y de dialogar desde la diversidad, incluida la discrepancia, bajo el signo de la patria compartida.
En criterio de la trovadora María Laura González, participante en ediciones anteriores, la cruzada constituye un puente entre generaciones y un recordatorio de que el arte siempre encuentra caminos, incluso en tiempos difíciles como la pandemia de Covid-19 que sirve como antecedente.
Como antecedente, la institución ha sido protagonista de iniciativas que marcaron la vida cultural de Villa Clara desde la década de 1980; con propuestas que desafiaron prejuicios y consolidaron espacios de inclusión,
La cruzada Teresita Fernández se inscribe en esa tradición de resistencia creativa y reafirma el papel de El Mejunje como referente cultural de la región, al mantener viva la memoria de sus aportes y proyectar hacia el futuro la defensa de la identidad y la participación comunitaria.