ACN - Cuba

El escenario de la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba vivió este domingo la gala Selección de Maestros, un concierto con grandes instrumentistas y cantantes cubanos, bajo la conducción de Roberto Fonseca.

   Con la maestría de quien goza la música desde el talento y la seguridad de su interpretación, Fonseca, también director artístico del Festival Internacional Jazz Plaza, ofreció al público una noche memorable dedicada a esos maestros que de alguna manera influyeron en la trayectoria de los músicos presentes esa noche, tanto en lo profesional como en lo personal; de ahí el título de la velada.

   Bajo esa premisa, ocurrieron sendos homenajes a grandes exponentes de la cultura cubana en el mundo: los cantantes Ibrahim Ferrer (1927-2005) y Omara Portuondo, a quienes les dedicaron creaciones representativas de sus propios repertorios artísticos, por haber dejado huella en varias generaciones de músicos y seguidores del arte.

   Así, entró en escena Haila María Mompié para asumir la interpretación del icónico bolero de Isolina Carrillo (1907-1996) Dos Gardenias (1945), junto al trompetista Yasek Manzano y el acompañamiento de la excepcional orquesta anfitriona de esa noche; más tarde se recordó a la llamada "Diva del Buena Vista Social Club" al compás de Quizás, quizás, quizás (1947), del compositor cubano Osvaldo Farrés (1902-1985).

   Las sorpresas de la noche dominical no cesaron, tal y como lo había prometido el anfitrión al iniciar el concierto: Pedrito Calvo tomó el escenario con sus vigorosos 83 años,  acompañado de una fuerte ovación del público; cantó Cómo fue (1952), de Ernesto Duarte (1922-1988) e inmortalizado por Benny Moré (1919-1963), cumpliendo así un sueño de Fonseca.

   Otro obsequio de la noche —tanto para los asistentes como para los propios artistas— fue el momento de improvisación, que terminó en una combinación casi perfecta entre la voz del público y los sonidos del percusionista Yaroldi Abreu, el flautista Yasel Muñoz y el propio Fonseca, esta vez derrochando melodías desde el teclado electrónico.

   Cerrando la noche, el director general del Festival Internacional Jazz Plaza 2026, Víctor "Vitico" Rodríguez, entregó un reconocimiento al pianista a nombre del comité organizador, a lo que este respondió con un profundo agradecimiento, no sin antes pedir un aplauso para el equipo técnico y de producción del Teatro por su esfuerzo todo el tiempo para contribuir a la excelencia de los artistas en escena y al desarrollo de cada función durante los siete días del evento.

   También resaltó a los instrumentistas de lujo con los que tuvo la oportunidad de compartir la gala Selección de Maestros, entre ellos: el saxofonista Emir Santa Cruz, los trompetistas Lazarito Oviedo y Roberto García, Felipe Cabrera en el contrabajo, en la batería Ruly Herrera, y Andrés Coayo en la percusión.

   De este modo quedó oficialmente clausurada esta edición 41 del Festival en el Teatro Nacional de Cuba, un espacio que acogió —tanto en sala grande, la Avellaneda, como en la Covarrubias— magistrales conciertos en los que confluyeron distintas variantes y exponentes del jazz y de la música cubana, junto a sonoridades de otros rincones del mundo, para deleitar a los oyentes en cada ocasión; a pesar de circunstancias energéticas que pusieron en valor la capacidad de reorganización, y, en este fin de fiesta, aún con un inusitado frío habanero.