Cuba y China se encuentran en versos: Luzhou abre sus puertas a la poesía
La ciudad de Luzhou, en la provincia de Sichuan, se transformó este septiembre en un escenario donde la poesía se volvió idioma común. Bajo la presidencia del poeta chino Jidi Majia, el Festival Internacional de Poesía de Lianshang reunió a voces de todos los continentes, y entre ellas resonó con fuerza la palabra cubana.
La delegación de la isla, encabezada por Alex Pausides, presidente de CubaPoesía y del Festival Internacional de Poesía de La Habana, llevó consigo no solo poemas, sino también la memoria de una tradición literaria que dialoga con las raíces milenarias de China. Pausides, acompañado de los poetas Ricardo Riveron de Santa Clara y Jorge Hernández Pérez, compartió versos como:
«El arte, la literatura no tienen otra patria que no sean el lenguaje y los signos. El artista, el escritor, el poeta, tienen una única patria, la comarca natal que, expresión y suma de su etnos, de su nación, de su civilización, es también, la heredad amorosa y sustantiva con la que tributa a la humanidad toda…»
El encuentro no es únicamente un festival: es un gesto de diplomacia cultural. La presencia cubana en Luzhou reafirma una relación que se ha ido tejiendo con paciencia y afecto. En cada lectura, los versos de Pausides y de sus colegas cubanos se entrelazaron con los de poetas chinos, creando un diálogo Sur-Sur que trasciende fronteras políticas y geográficas.
Jidi Majia
Jidi Majia, anfitrión y presidente del festival, ha defendido la poesía como un espacio de diversidad y paz. Su visión de Luzhou como ciudad literaria se materializó en jornadas donde estudiantes escuchaban atentos, donde las antologías bilingües circulaban como semillas de futuro, y donde la palabra se celebraba como patrimonio común de la humanidad.
Cuba y China: versos compartidos
La relación entre ambos países se ha fortalecido en el terreno editorial: la Colección Sur en Cuba ha publicado antologías de poesía china, mientras que en China se han traducido y difundido obras de autores cubanos como Nicolás Guillén. Este intercambio editorial se refleja en el festival, donde los libros son tan protagonistas como los poetas.
La presencia de Cuba en Luzhou no es solo un acto cultural: es una declaración de principios. La poesía cubana, con su carga histórica y social, se proyecta en Asia como símbolo de resistencia y creatividad. Al mismo tiempo, la acogida china demuestra que la poesía sigue siendo un lenguaje universal capaz de tender puentes en tiempos de incertidumbre global.