La Academia de Artes Manuales Ana Betancourt, en Holguín, impulsa el desarrollo profesional de sus matriculados mediante más de 30 cursos en diversas categorías del trabajo a mano, orientados a ofrecer nuevas perspectivas económicas y culturales.

   Yenicet Ricardo Ricardo, directora de la institución, informó a la Agencia Cubana de Noticias que los programas abarcan corte y costura, adornos navideños, misceláneos, tejido, bordado, fabricación con foami y peluquería, entre otros.

   Para Hilda Isabela Avilés Sánchez, jubilada de 64 años, la institución constituye un sueño que le genera satisfacción y constancia, con especial interés en la confección de utilitarios destinados a bebés, de los cuales siempre recibe encargos.

   Agregó que la escuela contribuye a su desarrollo personal y económico, mantiene la mente ocupada y le brinda tranquilidad, criterio compartido por su compañera Gladys Consuelo Acosta Guerra, psicóloga colombiana residente en Holguín.

   Acosta Guerra contó que en su etapa profesional los temas enfrentados afectaron de cierta manera su calidad de vida, por lo que inició en el centro como vía de escape a sus pensamientos, con gran dedicación para aprender cada técnica y formar redes de amistad fortalecidas entre las participantes.

   Significó que la creatividad aumenta con cada detalle aprendido y que, al concluir los cursos, se donan ejemplares elaborados a círculos infantiles, hogares de ancianos y casas de niños sin amparo parental.

   La Academia de Artes Manuales, perteneciente a la Empresa Provincial de Industrias Locales Varias, mantiene vínculos con niños discapacitados, centros penitenciarios y estudiantes de técnico medio en Artesanía, en cuya superación profesional ofrece herramientas dirigidas a emprender proyectos propios.