
El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y la Dirección Provincial de Cultura de Santiago de Cuba, anunciaron oficialmente que la 23.ª edición del Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez In Memoriam (FIDSA) contará con un total de 152 obras inscritas para concurso.
Dicho evento, que se ratifica como uno de los espacios de pensamiento cinematográfico más importantes de la región, tendrá lugar del 5 al 11 de marzo próximo en la oriental provincia, y contará con La Habana como subsede, consolidando un circuito de exhibición que busca acercar el género al público de la isla.
Arletys Veunes Toro, directora del Departamento de Documentales del ICAIC, detalló que del total de inscriptos, 135 corresponden al género documental, 11 proyectos y seis se incluyen en la categoría de fotoperiodismo.
Veunes Toro, destacó que la participación internacional destaca por su amplitud geográfica, reflejando las preocupaciones sociales y las estéticas contemporáneas de creadores de todo el mundo: Cuba, con 17 obras; Argentina, con 15; España inscribió 14; mientras Chile presentó siete obras y México, una menos.
Tal pluralidad reafirma al FIDSA como un empeño colectivo por compartir realidades globales y fomentar el diálogo a través del lente de los documentalistas, refirió la especialista.
Comentó que las obras seleccionadas serán sometidas a un proceso de evaluación; análisis caracterizado por su rigor técnico y artístico que estará a cargo de un jurado especializado que tendrá la responsabilidad de discernir cuáles piezas se alzarán con los máximos galardones del certamen.
La vigesimotercera edición del FIDSA, agregó, estará dedicada de manera especial a la República Socialista de Vietnam —país invitado de honor—; tributo que celebra la cinematografía de la nación asiática y coincide con una efeméride histórica: el aniversario 80 del Día Nacional de Vietnam, proclamado el 2 de septiembre de 1945 por el inolvidable líder Ho Chí Minh.
Una propuesta fundamental del festival para esta edición será ver y pensar el cine documental como un registro de la historia y una herramienta de impacto social; por lo que, al reunir temáticas que inquietan a la comunidad internacional, el FIDSA se mantiene fiel al legado de Santiago Álvarez, utilizando la representación de la realidad para invitar a la reflexión crítica sobre las sociedades actuales.
Franca invitación a realizadores y teóricos a unirse para celebrar un género que, en palabras del comité organizador, sigue siendo esencial para comprender el mundo que habitamos.