
Miles de jóvenes salieron a las calles de Río de Janeiro en apoyo a Lula para el balotaje. Autor: AFP Publicado
La campaña del progresismo con vista a la segunda y definitoria vuelta electoral del día 25 se nutrió con la movilización este miércoles de cientos de estudiantes que respaldaron la candidatura de Lula, y sus llamados a reparar en las consecuencias de un eventual y posible triunfo del ultraderechista Flavio Bolsonaro.
«No voto por alguien que vende a Brasil», manifestó uno de los jóvenes en tanto otro advertía: «Si Bolsonaro gana, Brasil se convertirá en una colonia de Estados Unidos», reportó Telesur.
Los movilizados, estudiantes en su mayoría, alertaron también acerca de los riesgos de una vuelta a los tiempos del reaccionario Jair Bolsonaro, expresidente y padre del actual candidato por el Partido Liberal, y exaltaron los derechos sociales impulsados por Lula durante su actual mandato y sus periodos previos entre 2003 y 2010.
En ese llamado concientizador parece apoyarse la campaña del Partido de los Trabajadores y las organizaciones afines que acudieron a las urnas en alianza, durante una campaña por el balotaje en que ellas, las fuerzas antirreaccionarias, bregan viniendo de abajo.
Aunque ninguno obtuvo la mayoría absoluta, en la primera ronda del domingo pasado, Bolsonaro rebasó al actual mandatario y aspirante a la reelección por dos puntos porcentuales, mientras la agrupación que lo representa y aspirantes respaldados por ella obtuvieron la mayoría de los asientos en ambas cámaras del Congreso y nuevas gobernaciones, lo que constituye otro indicio preocupante para el progresismo con vista a la vuelta del desempate.
En zonas como el sureste brasileño, Flavio creció mientras el favor a Lula decayó en porcentajes ostensible.
En ese contexto difícil para el PT y sus seguidores, la intensidad del mensaje esclarecedor que destaque los perjuicios que acarrearía a la soberanía nacional un triunfo de Bolsonaro, ha sido entendido como algo más importante que las medidas netamente proselitistas.
Tanto Flavio como su padre son incondicionales admiradores de la política injerencista del presidente de Estados Unidos y, de hecho, Donald Trumpo les ha extendido públicamente su respaldo en lo que ha sido considerado una injerencia en la campaña electoral.
Hace unos días, en lo que observadores consideraron una modificación de su campaña, Lula convocó a la movilización popular de cara al día 25 mediante un primer video en formato selfie, una pieza directa y sin producción de estudio, pensada para el voto de los trabajadores y de los sectores que rechazan el retorno de un proyecto neoliberal y conservador al país, comentó Telesur.
Las circunstancias son difíciles y el tiempo apremia.