La selección cubana de mayores de Beisbol5 certificó su clasificación matemática a la gran final del Campeonato Panamericano con sede en Barquisimeto, Venezuela, tras despachar con absoluta autoridad, dos parciales por cero, al conjunto de Puerto Rico. Extendieron su paso inmaculado a cinco triunfos en igual número de salidas.

Sobre la superficie de juego la escuadra insular no dio margen a las sorpresas frente a la representación boricua. Un despliegue ofensivo impecable permitió agenciarse el primer set con una contundente blanqueada de 9-0, para posteriormente sellar el éxito con pizarra de 10-2 en la segunda manga.

El resultado garantizó la presencia cubana en el duelo por la corona continental aun cuando resta un choque para completar la fase de grupos. Dicha posición de privilegio le posibilitará al alto mando encarar ese encuentro ante los anfitriones sin la presión del resultado, utilizándolo como ensayo antes de disputar el cetro panamericano.

El choque ante la nómina puertorriqueña dejó, además, una curiosidad estadística de archivo para el Beisbol5 nacional. Los estelares Orlando Amador y Briandy Molina abandonaron la cancha de forma simultánea en una doble sustitución, sumamente poco habitual dada la jerarquía de ambos en la alineación.

Registros especializados confirman que se trata de apenas la segunda ocasión en la historia internacional del Beisbol5 cubano en que ambas figuras coinciden en ser remplazadas al mismo tiempo. Inexplicablemente, el antecedente inmediato ocurrió en este mismo escenario de Barquisimeto durante la edición continental de 2024, otorgándole a «las leyendas» un merecido descanso en la rotación.

Por otra parte, la selección juvenil también imita el paso perfecto de sus compañeros mayores. Con victorias sobre Perú y Venezuela en la segunda jornada, los cubanos llegaron a cuatro triunfos sin derrotas y esta mañana agregaron el quinto éxito ante México para quedar como únicos líderes de la clasificación.

Con el primer puesto en sus manos, el equipo cubano buscará completar una fase clasificatoria perfecta y sostener las aspiraciones de conquistar el título continental.